Causes: Children and Youth, Education, Senior Services
Our story began in 1948, when Madre Leonor Baqueriza, after encountering Christ through the Gospels and moved by her desire to live in community, felt called to evangelize and catechize the poor. With faith in God and a deep trust in Providence, Madre Leonor took the first steps toward what would eventually become Hermanas Dominicas de la Doctrina Cristiana. Along with three other women who had accepted her invitation to live, pray, study, and serve together, she began her journey in Mexico City, at the Parish of Saint Vincent Ferrer. There, they devoted themselves to catechesis, seeking above all the integration and strengthening of families. Although the beginnings were marked by challenges, Madre Leonor’s love for God and her desire to serve His people gave her the courage to persevere in what He was asking of her. Little by little, the community grew, welcoming new vocations and extending its mission to other parts of Mexico, Colombia, and the United States. Today, inspired and guided by Dominican spirituality, we seek to carry forward the legacy of our foundress through our various missions and socioeducational ministries, serving God’s people through evangelization, catechesis, education, and the integral formation of individuals and families, while trusting that God continues to guide our journey. What began as a small seed of faith in 1948 has grown into our Province in northern Mexico and the United States, as well as a mission in Africa—a story that continues to be written through the lives and generosity of each sister who responds to God’s call and of every Dominican lay person who contributes to our charism. Nuestros comienzos Nuestra historia comenzó en 1948, cuando Madre Leonor Baqueriza, después de encontrarse con Cristo a través de los Evangelios y movida por su deseo de vivir en comunidad, sintió el llamado a evangelizar y catequizar a los más pobres. Con fe en Dios y una profunda confianza en la Divina Providencia, Madre Leonor dio los primeros pasos hacia lo que con el tiempo llegaría a ser la congregación de Hermanas Dominicas de la Doctrina Cristiana. Junto con otras tres mujeres que habían aceptado su invitación a vivir, orar, estudiar y servir juntas, inició su camino en la Ciudad de México, en la parroquia de San Vicente Ferrer. Allí se dedicaron a la catequesis, buscando ante todo la integración y el fortalecimiento de las familias pobres. Aunque los comienzos estuvieron marcados por dificultades, el amor y confianza de Madre Leonor a Dios y su deseo de servir a su pueblo le dieron la fortaleza para perseverar en aquello que Él le pedía. Poco a poco, la comunidad fue creciendo, acogiendo nuevas vocaciones y extendiendo su misión a otras partes de México, Colombia y los Estados Unidos. Hoy, inspiradas y guiadas por la espiritualidad dominicana, buscamos continuar el legado de nuestra fundadora a través de misiones y labor socioeducativa, sirviendo al Pueblo de Dios mediante la evangelización, la catequesis, la educación y la formación integral de las personas y las familias, confiando siempre en que Dios continúa guiando nuestro camino. Lo que comenzó como una pequeña semilla de fe en 1948 ha crecido hasta convertirse en nuestra Provincia en el norte de México y los Estados Unidos, así como en una misión en África. Es una historia que continúa escribiéndose a través de la vida y entrega de cada hermana que responde al llamado de Dios y de cada dominico laico que contribuye a nuestro carisma.